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Hay puñales en las sonrisas de los hombres; cuanto más cercanos son, más sangrientos - William Shakespeare

Seguidores de huellas

septiembre 10, 2012

Capítulo 2. Facetas. Parte 2


            —¿En serio? —preguntó Tania con los ojos muy abiertos.
            —No, de mentira —respondió Alice con voz sarcástica—. ¡Pues claro que es mi prima!
            Se encontraban en la biblioteca pública, habían quedado ellas y los demás miembros del grupo para hacer el trabajo de filosofía. Era un lugar grande y espacioso, como se esperaba de una biblioteca. Escogieron una mesa redonda y más bien pequeña, y se pusieron a buscar información en las numerosas estanterías mientras no llegaban los demás estudiantes.
            —Por cierto, ¿a quién escogiste para el grupo? —preguntó Alice.
            —A Zachary, el chico nuevo. Parece bastante reservado como para elegir un grupo por él solo, por eso se lo pregunté.
--Por eso y porque seguro que está buenísimo, reconócelo –Alice soltó una risita socarrona.
--Bueno, ¡para qué mentir! –Tania rió a su vez, contenta.
            Se quedaron las dos pensativas un momento, sin saber por donde retomar la conversación.
            —¿Tú a quién avisaste? —Tania rompió el hielo, como hacía siempre que se quedaban en silencio.
            Alice se quedó algo cortada.
            —Le dije que si quería venir a Melanie.
            Tania hizo una mueca.
            —Pero no empezaron con buen pie, antes te dije que… —iba a seguir hablando pero en ese momento una voz juvenil e hipnótica las interrumpió.
            —Hola señoritas —saludó—. Tú debes de ser Alice Alava. Encantado, soy Zachary, pero podéis llamarme Zack —esbozó una media sonrisa.
            —¡Ho-hola…! —tartamudeó Alice, sorprendida ante la repentina aparición de Zack.
            Los ojos de Zack la atrajeron en seguida; tan turbadores, tan distintos, tan ambiguos… como un misterio sin pregunta ni respuesta, donde sólo cabe la incertidumbre.
            En seguida apartó la vista. Había algo en ellos que no le gustaba. Que no le inspiraba confianza. Había algo sobrenatural en aquellos ojos.
            Sintió de pronto cómo dos manos le tapaban los ojos. Al momento supo quien era, tanto por la suave textura de su piel como por las continuas risitas que Tania optaba por no retener.
            —Erik, no hace falta que me tapes los ojos. Sé que eres tú.
            Él rió, jovial, y dio la vuelta a Alice para besarla suave y dulcemente. Tania apartó la vista, sintiéndose violenta, pero Zack, sin ningún titubeo, preguntó:
            —¿Quién falta?
            Fue Tania la que se encargó de responderle.
            —Mel.
            Se quedaron un momento en silencio. Todos sabían lo que había sucedido aquella mañana. Sobre todo Zack.
            —Eh… —Erik dudó sobre lo que debía decir— ¿y si empezamos el trabajo?
            —De acuerdo —dijo Tania—. Filosofía en las antiguas sociedades, ¿no?

2 comentarios:

  1. Muy bueno, parece una introduccion hacia algo mas interesante.
    Besos

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    Respuestas
    1. Pretendo que el interés vaya aumentando a medida que avanza la obra ^^.
      Gracias por pasarte, un besito.

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