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Seguidores de huellas

septiembre 13, 2012

Capítulo 2. Facetas. Parte 4


            —¡Shhh! —la bibliotecaria pidió silencio por cuarta vez al grupo de estudiantes. Llevaban una hora y media en la biblioteca, pero los últimos quince minutos los habían pasado riendo. Si seguían así tendría que echarlos.
            —Pues veréis, iban dos vampiros a un bar de vampiros, aunque vale, eso es bastante obvio, y viene el camarero y les pregunta qué quieren. Le dice uno: «yo quiero una copa de sangre cero negativo, por favor», y suelta el otro: «a mí tráigame un vaso de agua caliente». El camarero se va y le dice el vampiro que pidió sangre al otro: «pero tío, que somos vampiros, nosotros tomamos sangre, no agua». Y viene el camarero, les sirve lo pedido y el vampiro del agua saca un tampón usado y dice: qué pasa, ¿es que no me puedo hacer una infusión?—Zack apenas aguantaba la risa mientras terminaba de contar el chiste.
            --¡Qué ascooooooooooooooo! –gritó Alice escandalizada, mientras todos intentaban silenciar sus risas. Acto seguido se tapó la boca con las dos manos, se le había escuchado en toda la biblioteca y mucha gente la mirada con gesto malhumorado.
            Descubrían una nueva faceta de Zack. Había pasado de ser el chico misterioso y atractivo a ser el gracioso e igualmente atractivo. Las chicas tenían siempre los ojos puestos en él, e incluso Erik se sintió ignorado por Alice. Pero sus celos se desvanecieron en cuanto la mano de ella se posó sobre la suya, como siempre hacía.
            Tania era quien más sorprendida estaba. Aquella mañana, en el instituto, jamás se habría imaginado que Zack pudiera ser tan simpático o gracioso. En primer lugar pensó en lo ocurrido con Melanie, la expresión extraña que cruzó por su cara, como una misteriosa sombra.
            —¿Tú que piensas de Robbins, Tania? —era la voz de Erik.
            Tania lo miró con cara de excusa. No estaba prestando antención a la conversación, y, por lo tanto, no había escuchado nada.
            —¿En quién pensabas, Tania? —Alice le estaba empezando a tomar el pelo de esa manera tan suya.
            Todos se desternillaron cuando Zack, por lo bajo, murmuró:
            —En el profesor Robbins.
            —Ya está bien. ¡El grupo de allí! ¡Fuera! ¡Ya! —la bibliotecaria se levantó de su silla y se plantó con cara de pocos amigos delante de la mesa donde, todavía riendo, se hallaba el grupo.
            Salieron mientras todavía reían por lo bajinis. En cuanto se libraron de la mirada inquisitiva de la bibliotecaria carcajearon y soltaron las más tontas y crueles bromas sobre ella, y todos los que se encontraban en la biblioteca.
            —Sinceramente, creo que la bibliotecaria era una mezcla de búho y pulpo —Alice no pudo aguantar más y se rió mas fuerte que todos los demás juntos.
            Se hizo el silencio.
            —Guau —murmuró Erik.
            Tania tuvo que sentarse en el muro que rodeaba las escaleras de la entrada para relajarse. Todos la siguieron e hicieron lo mismo. Erik meció a Alice entre sus brazos.
            —Vamos a ver. Ahora nos ponemos en serio —era Alice quien hablaba—. ¿Qué hemos encontrado, quién tiene los apuntes?
            Todos se quedaron en silencio.
            —Mierda. En la biblioteca. Me los dejé. Voy a por ellos —Zack se fue a levantar, pero una mano lo agarró de la camiseta.
            —Eche o mesmo, ¡xa os atoparemos outro día![1] —Tania sonrió empleando el gallego, su lengua materna. A veces no se daba cuenta cuando lo hablaba.
            —Tania, traduce —avisó Alice.
            —Que da igual —suspiró Tania—. Total, como hicimos tantísimas cosas…—dijo con sarcasmo.
            Seguidamente, volvió a sentar a Zack donde había estado antes. Aún arrastrado por otra persona, el chico se seguía moviendo elegante y sinuosamente.
            Un gato oriental negro como el mismísimo azabache subió al muro y se sentó en el regazo de Zack.
            —¿Tú otra vez? Bicho estúpido… —se lo iba a quitar de encima cuando Alice lo retuvo.
            —¡Un oriental! ¡Qué bonito! —cogió al gato entre sus brazos—. Tiene los ojos bicolores… ¡Como tú, Zack! ¡Qué monadita…! —comenzó a hacerle mimos al gato.
            —Ayer se presentó en mi casa, le di de comer y no se me ha separado de los pies desde entonces…
            Alice, que era una gran amante de los gatos, empezó:
            —¡Oh, por Dios, si es una monada! ¡Adóptalo! Yo ya tengo un gato así que no puedo…
            Zack hizo un mohín, pero, poco después, ayudado por la insistencia de Alice, aceptó, adoptando una expresión cariñosa en la cara.
            —Creo que te llamaré Coby.
            —¿Qué tipo de nombre es Coby? —preguntó Erik.
            —Verás, en español, la palabra para definir los ojos de distinto color es bicolor. Si cogemos las dos primeras sílabas es bico. Y al revés, Coby.
            Las miradas de Erik y Alice se dirigieron a Tania.
            —Es verdad —dijo simplemente ésta.
            Cada vez le maravillaba más ese chico. No sólo era excepcional en clase, gracioso (aunque tenía un punto misterioso también), agradable y guapísimo, sino que también sabía español, la lengua oficial de su país natal.
            Pero, aún siendo tan simpático, había algo en Zack que a los tres no les gustaba. Algo que les daba mala espina.


[1]              Del gallego: Es lo mismo. ¡Ya los encontraremos otro día!

5 comentarios:

  1. Si, asi es imposible que no los echaran de la biblioteca!! siento no haberte comentado antes, pero blogger me va y me viene...y a veces es como imposible hacerlo, pero que me los he leido todos ^^
    Me gusto mucho este, y me alegro de que aumentaras la letra:)Yo creia que Melanie iba a ir con ellos, pero a lo mejor me he confundido...bah, el capitulo esta genial!!

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  2. Me ha gustado mucho ete capitulo, es muy divertido y ameno, espero impaciente el segundo.
    Besos

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  3. Paula: melanie se quedaba con Margaret a explicarle sus cosas :)

    Gracias por leer a las dos !!!

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  4. Jajaj! Me encanta! Me he desternillado con el chiste! Sigue así, esta historia es increíble!

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    1. Me alegro que te guste tanto!
      Es maravilloso tener lectoras como ustedes que comenten y hagan la historia más activa ^^-

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