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Seguidores de huellas

diciembre 05, 2012

Capítulo4. Melanie. Parte 8


Nueve meses después de la mudanza, nos decidimos a visitar a Davina a la dirección que nos había dado en la ciudad de Sydney. Estaba en una de las calles principales, lo cual nos extrañó, no nos imaginábamos a Davina viviendo tan expuesta a la gente.
Llegamos a su casa y nos encontramos la puerta entreabierta. Mis padres se amedrentaron un poco, pero yo no titubeé un momento y me animé a abrir la puerta. El espectáculo que encontré no me gustó en lo más mínimo. El papel de pared aparecía arrancado, mesas y sillas volcadas por el suelo, papeles esparcidos por el piso en un completo desorden, macetas tiradas, lámparas de mesa rotas, las preciadas velas de Davina tiradas por la moqueta, quemándola, aunque ese fuego aparecía apagado. En resumen, en aquella casa casi se respiraba el frenesí y la ira de una lucha. Revolví entre algunos papeles que había en una mesa que reconocí por haberla visto en Francia, y encontré algo escrito malamente en un color granate, casi marrón.

Mel, hulle. Ellos quieren 

El mensaje estaba incompleto y salpicado en sangre seca. Me temblaron las manos un segundo. Luego entregué el papel a mi padre. Él me miró con seriedad, y me dijo por lo bajo:
—Te lo contaré cuando sea el momento.
«¿Ellos quieren qué?  ¿Y quiénes son ellos?» pensaba yo con evidente preocupación. Pero no hice preguntas.

2 comentarios:

  1. No no!! Me has dejado muy intrigada! :)
    Espero pronto el siguiente
    Besos

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  2. :O Pobre Mel... Yo no soportaría que mis padres no me dijesen nada.... Espero que pronto se arregle, y que Mel esté a salvo... Aunque por lo que pasa después se puede decir que no va a ocurrir...

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